La alimentación para tu mascota no puede ser lo mismo que tu comes. Una mala alimentación puede generar en los animales muchas anomalías como por ejemplo estrés, cansancio, vómito, etc.
Una buena alimentación debe contener todos los nutrientes que el animal necesite, en cantidades satisfactorias y en las proporciones adecuadas para garantizar su salud.
ALGUNOS CONSEJOS SOBRE LA ALIMENTACIÓN
La nutrición es la combinación de procesos por medio de los cuales los seres vivos reciben y utilizan los nutrientes, para realizar todas las funciones vitales.
Los animales, como todos los seres vivos, necesitan un aporte continuo de alimentos que contengan los materiales para construir y mantener el organismo, proporcionar energía y regular el metabolismo. Estos materiales contenidos en los alimentos son los nutrientes.
Los animales deben ingerir por tanto un alimento cuya composición en nutrientes sea adecuada para mantener su óptimo de salud y bienestar.
Además gracias al conocimiento más profundo en la nutrición, se incorporan en los alimentos nutrientes que ofrecen múltiples beneficios para reforzar la salud y belleza del animal, para prevenir determinadas patologías y como apoyo al tratamiento de enfermedades.
Cuando la cantidad o calidad de los nutrientes aportados no son los apropiados para el animal se originan desequilibrios nutritivos que pueden conducir a trastornos del crecimiento y enfermedades.
EL ALIMENTO ADECUADO
Una buena alimentación debe contener todos los nutrientes que el animal necesite, en cantidades satisfactorias y en las proporciones adecuadas para garantizar su salud.
Por lo tanto a la hora de elegir la alimentación hay que considerar una serie de variables. Así habrá que tener en cuenta la especie a la que está destinado (perro, gato), la edad del animal (cachorro, adulto, maduro), tamaño(pequeño, mediano, grande, gigante), el estado fisiológico ( gestación, lactancia), estilo de vida ( ejercicio diario, vida sedentaria), e incluso la raza del animal.
La alimentación desempeña un papel esencial en el mantenimiento de la salud y bienestar e incluso para la prevención y tratamiento de la enfermedad en perros y gatos. Una alimentación deficiente ya sea por la baja calidad o por no estar bien equilibrada conduce a enfermedades clínicas.
En fin, la deficiente nutrición genera una alteración notable en la calidad de vida del animal, y lo expone a un mayor riesgo de padecer enfermedades así como reducir la esperanza de vida.
¿ALIMENTO CASERO O PREPARADO COMERCIAL?
La comida casera será adecuada siempre que responda a las particularidades del animal, siendo equilibrada según edad, tamaño, actividad, estado fisiológico, raza y racionando en su justa medida.
Todo esto implica un profundo conocimiento del metabolismo y necesidades nutricionales del perro o del gato, disponer de los medios para equilibrar una ración casera y tiempo para su elaboración diaria.
Dadas las consecuencias de los desequilibrios nutricionales una buena opción es dar un alimento preparado comercial de buena calidad, es decir que esté especialmente formulado según las necesidades particulares del animal.
Estos alimentos preparados contienen materias primas de elevada calidad y en proporción adecuada ofreciendo una alimentación equilibrada suficiente completa y cómoda con el fin de asegurar un buen estado físico y vitalidad durante toda la vida del animal.
CÓMO ADMINISTRAR EL ALIMENTO
Tanto en el caso del perro como en el caso del gato si el alimento preparado es de buena calidad, es completo y este debe ser el único tipo de alimento que debe administrarse, no siendo necesario e incluso resultando perjudicial cualquier tipo de suplemento mineral.
Siempre hay que dejar agua fresca a su disposición.
En el perro es muy importante la distribución de las comidas a lo largo del día de forma regular. Alimentar a libre disposición, puede inducir a una excesiva ganancia de peso. En el cachorro lo ideal es comenzar con tres o cuatro comidas al día para pasar después a dos comidas al día.
Debe recibir su alimento todos los días, a la misma hora en el mismo lugar e incluso el mismo comedero para evitar la ansiedad y el consiguiente sobreconsumo.
Las cantidades distribuidas deben adaptarse a la evolución del peso del perro.
Informes: Lina Castro Rodríguez (Médica veterinaria) 412 33 13 – 313 94 16 |