La piel se renueva constantemente por lo que requiere un aporte incesante de nutrientes.
Mantener la piel en buen estado no sólo depende de factores hereditarios o de no sufrir alteraciones cutáneas como dermatitis, psoriasis o similares. Gran parte de su aspecto obedece directamente a los cuidados que le dispensamos. Entre lo que conviene evitar destacan la exposición al sol sin protección, el aire acondicionado, el tabaco, la contaminación ambiental o un estilo de vida inadecuados (mala alimentación, sedentarismo, estrés emocional.). Por el contrario, una dieta y un estilo de vida equilibrados serán grandes aliados para que luzca sana. Además del agua, las vitaminas (como la A, B, C y E) no deben faltar en nuestra alimentación y lo mismo puede decirse de minerales como el selenio, el cinc o el hierro.
Alteraciones en la piel La piel se renueva constantemente: mudamos nuestra piel cada 28 días. Se calcula que una persona produce unos cien kilos de células de epidermis a lo largo de su vida. Esa permanente renovación requiere un aporte continuado de nutrientes, pues son esenciales para la piel y su déficit en la dieta ocasiona alteraciones en su crecimiento y apariencia. Por tanto, una alimentación que asegure el aporte correcto de todos ellos contribuye a mantenerla en perfecto estado de salud, a prevenir o a disminuir las arrugas en gran medida y a mantener la frescura del cutis. El agua, fundamental La hidratación, tan necesaria para la piel, se consigue mediante el agua de los alimentos que ingerimos y el agua de bebida. En la mayoría de verduras y frutas más de 90 gramos por cada 100 gramos del producto son agua, por lo que es interesante incluir estos alimentos en la dieta, ya que así ingerimos, casi sin percatarnos, gran parte del agua que necesitamos. No hay que olvidar que debemos tomar diariamente cerca de 1,3 litros de agua y otros líquidos para equilibrar las pérdidas y mantener el nivel adecuado de hidratación. De este modo, la piel se mantiene perfectamente hidratada y se eliminan más fácilmente las toxinas que la perjudican.
El 5 de junio es el Día Mundial del Medioambiente, una buena ocasión para tomar conciencia de cómo el Cambio Climático influirá en nuestro cuerpo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que ya ha causado alrededor de 150 mil muertes anuales y ha perjudicado a 5 millones de enfermos.
En agosto pasado, en la isla francesa de Córcega, en pleno mar Mediterráneo, un hombre presentaba unas líneas de fiebre y fuertes dolores de estómago. Hasta aquí, un caso más…
Lo curioso fue que al caballero de 59 años se le diagnosticó malaria, enfermedad erradicada hace décadas en Europa; al parecer, transmitida por un mosquito que habría picado a una persona infectada, nada menos que en Madagascar, África.
¿La causa del traslado del maldito insecto? El cambio de temperaturas que le permitió expandir su zona de influencia y con ella, sus posibilidades de picar e infectar.
El incidente sorprendió a médicos de todo el mundo y puso en evidencia que el Calentamiento Global o Cambio Climático ya es mucho más que un problema ecológico: se ha convertido en una verdadera amenaza para la vida de hombres y mujeres.
Todos sabíamos de qué se trataba. Lo que ignorábamos, hasta ahora, es que este fenómeno vinculado al medioambiente y, en apariencia, ajeno a nuestra vida cotidiana, nos está afectando íntimamente, meciéndose nada menos que con nuestra salud.
[Olas de calor… y enfermedad]
El hombre es una especie que se adapta a todo, se dice comúnmente; pero dentro de ciertos límites. Ernesto de Titto, Responsable de la Unidad Coordinadora de Salud y Ambiente de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación, explica que “los eventos climáticos extremos pueden causar efectos adversos agudos en la salud, incrementando la demanda de atención médica y, aun, la mortalidad. Por ejemplo, las olas de calor tienen un impacto particularmente importante en los ancianos y en aquellos con enfermedades cardíacas y respiratorias, o pueden promover la retención de contaminantes aéreos en los espacios urbanos incrementando los episodios relacionados con el smog”.
[Dengue, paludismo...]
Ciertas afecciones podrían expandirse a regiones en las que jamás, hasta ahora, había aparecido un caso. “El Calentamiento Global permite que los insectos transmisores de enfermedades, paulatinamente, expandan su extensión geográfica más allá de la franja tropical donde éstas son endémicas. Si bien aún no existen estudios que ponderen la magnitud de esa relación, la reaparición en latitudes no habituales de brotes epidémicos de dengue, paludismo o virus del Nilo tendría, entre sus determinantes, al Calentamiento Global. Desde hace dos años, en las provincias del norte del país, estamos asistiendo a una inusual presencia de las especies de mosquitos transmisores de dengue y de paludismo y el consecuente incremento de estas enfermedades; la conexión entre esta situación y el Cambio Climático es un tema prioritario en la agenda de los epidemiólogos”, advierte Héctor Coto, Director ejecutivo de la Fundación Mundo Sano (FMS).
[Desnutrición]
En las próximas décadas, podrían aumentar los casos de desnutrición en el mundo (sólo América Latina perdería el 50% de sus tierras agrícolas hacia 2050); y aumentaría la cantidad de muertos y afectados por enfermedades y lesiones ocasionadas a partir de olas de calor, incendios, sequías, inundaciones, tormentas. “La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha estimado que el calentamiento de la Tierra tiene influencia directa en alrededor de 150 mil muertes anuales y en 5 millones de enfermos; ha previsto incrementos en el número de enfermedades diarreicas por mayores dificultades en el acceso a la alimentación y mayores problemas cardiorrespiratorios como consecuencia de las crecientes concentraciones de ozono en la atmósfera”, anuncia el especialista.
[Virus]
Igualmente, podrían reaparecer patologías ya erradicadas en algunos rincones del planeta: un informe de Save the Children, organización internacional de defensa de la infancia, estima que el porcentaje de la población mundial que corre el riesgo de contagiarse de malaria aumentará entre un 45 y un 60% en los próximos cien años. “Epidemiológicamente, deben consignarse, además, la leishmaniosis, esquistosomiasis, leptospirosis, fiebre amarilla, fiebres hemorrágicas, fiebre por virus del Nilo Occidental, encefalitis de San Luis, hantavirus, habida cuenta del papel que cumplen los agentes vectores (generalmente, insectos) transmisibles. También deben tenerse en cuenta, desde el punto de vista multimicrobiano, las diarreas y las neumopatías, particularmente en desnutridos, además de otras patologías no infecciosas como las cardiovasculares por estrés y las oncológicas por cáncer de piel”, señala el doctor Jorge Osvaldo Gorodner, Profesor Titular de Infectología y Secretario de Ciencia y Tecnología de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste, Chaco.
[Ozono]
En cuanto a la destrucción del ozono, “los principales responsables son los gases contaminantes, comúnmente llamados freones y halones, que tienen cloro y bromo en su constitución química”, especifica el doctor en Física Rubén Placentín, Director del Instituto de Física Rosario (IFIR). Este fenómeno pone en riesgo la piel de millones de personas alrededor del mundo debido a que “produce un incremento de la radiación ultravioleta más energética que llega a la superficie terrestre (UVB) y un consecuente incremento en los cánceres de piel: un 5% de reducción del ozono produce un aumento de entre el 8 y el 12% en la intensidad de radiación solar que induce, en personas con largas exposiciones al Sol, los dos tipos de cánceres de piel no-melanoma”, añade.
[Prevención: ¿Estamos a tiempo?]
Como reza el dicho, “siempre se está a tiempo de hacer lo que se debe”. En su libro El Cambio Climático Global ¿Cuántas catástrofes antes de actuar?, Vicente Barros anticipa: “Cualquier intento por mitigar seriamente el Cambio Climático debe pasar por una reducción drástica (del orden del 50%) de la quema de combustibles fósiles y por su futura eliminación. Como los combustibles fósiles son la principal fuente de energía (más del 80% del total), esto no sería posible en las próximas dos o tres décadas sin causar una catástrofe mundial”.
Respecto de la recuperación del ozono, “la manera de colaborar es evitar el uso de productos que contengan gases contaminantes que están en circuitos de refrigeración y sistemas de limpieza de ropa, entre otros. Cuando debamos adquirir heladera, freezer, aire acondicionado para viviendas, automóviles con sistema de climatización o llevar a limpiar nuestra ropa a la tintorería, podemos consultar si los equipos o el sistema de limpieza no destruyen la capa de ozono”, indica Piacentini, quien, para prevenir los efectos nocivos de la sobreexposición al Sol, aconseja: “Tanto a personas que estén al exterior por esparcimiento, como a los millones de trabajadores que trabajan día a día en la Argentina, usar protecciones brindadas por ropa de trama compacta, sombreros y anteojos apropiados, así como el aprovechamiento de sombras naturales o artificiales”.
Como ya hemos visto el calentamiento global, es a consecuencia de las actividades que realizamos los humanos como la quema de combustibles o la tala de grandes extensiones de bosque y la quema de madera, lo que ocasiona la liberación de grandes cantidades de CO 2 a la atmósfera, así como una reducción en la absorción de este elemento realizado por los árboles en el proceso de la fotosíntesis. Lo que ocasiona alteración en el equilibrio natural del medio ambiente y por consiguiente, afecta la calidad de vida de los seres vivos incluidos nosotros los humanos.
Para conocer más sobre este tema, es conveniente realizare el siguiente análisis con base a lo que hemos trabajado a lo largo de este eje temático. ¿Expliquen brevemente qué han entendido por calentamiento global? ¿Qué está pasando con los fenómenos naturales de tu entidad? ¿Han sufrido cambios? ¿Cuáles? ¿Los ecosistemas de tu entidad, siguen siendo los mismos o han sufrido modificaciones? ¿Cuáles? ¿Qué efectos negativos están sufriendo o pueden sufrir las personas de tu entidad debido a todos los cambios que se están generando por el calentamiento global? ¿Qué es lo que puede suceder? ¿Qué opinan sobre ello y en cuanto a su participación como ciudadanos y miembros de una sociedad? ¿Qué pueden hacer?
Calentamiento global del planeta está gestando una verdadera bomba de tiempo para la salud
Los gases invernadero atrapados dentro del suelo congelado en las latitudes altas (cerca al Polo Norte) están saliendo a la superficie en cantidades superiores a las que se esperaba.
Este ciclo mortal de gases produce cambios climáticos muy perjudiciales para la salud, como la emigración de microorganismos que transmiten enfermedades infecciosas.
Así lo establecen nuevas investigaciones, entre ellas la publicada en la revista Nature.
Paul Hunter, jefe de protección a la salud en la Universidad de East Anglia (Reino Unido), siguió el recorrido de microorganismos infecciosos y halló en Europa males que normalmente son asociados con temperaturas cálidas.
Como la bacteria vibrio vulnificus descubierta en el mar Báltico, que usualmente se encuentra en aguas tibias como las del golfo de México, y que le causó la muerte a una persona en Dinamarca.
En Italia también se presentaron casos de pacientes que entraron en contacto con un organismo denominado ostreopsis ovata, y que ha ampliado su hábitat por las altas temperaturas en los mares.
El estudio determinó, además, que la propagación de los microorganismos por diferentes zonas del planeta podría ser el resultado de inviernos menos fríos en vez de veranos más calientes.
El nuevo ciclo de gases invernadero ya ha contribuido a cambios significativos en el clima del planeta. En consecuencia ha generado mayor riesgo de contraer enfermedades que antes no se asociaban en ciertas zonas y ha ratificado la necesidad de protegerse del sol.
FUENTES: BBC MUNDO, AGENCIA AP; LENIS URQUIJO, MINISTERIO DE LA PROTECCIÓN SOCIAL; IVÁN PÉREZ HADED, DERMATÓLOGO, Y JAIRO GARCÍA, IDEAM.
Infecciones
- En países tropicales como Colombia una de las mayores preocupaciones del calentamiento global radica en la proliferación de vectores (zancudos) y, por lo tanto, de las enfermedades que estos transmiten, como la malaria y el dengue.
- Anteriormente el ciclo de vida de los mosquitos se relacionaba con la altura. Se consideraba que las ciudades por debajo de los 1.800 metros sobre el nivel del mar eran las de mayor riesgo para su proliferación.
- Lo que se ha descubierto es que la propagación de los mosquitos no depende de la altura sino de la temperatura.
- El calentamiento de las ciudades que están por encima de los 1.800 m.s.n.m. permite que puedan vivir más tiempo y que por esta razón se presente mayor riesgo de transmisión de enfermedades.
- Los expertos también aconsejan prevención frente a patologías que se transmiten por la emigración de personas y poblaciones.
Protección diaria frente al sol
- Con los cambios climáticos hay que ser más precavidos, todos los días, frente al sol, aun si llueve. Por eso es necesario usar un bloqueador solar con factor de protección superior a 30.
- La resequedad de la piel es otra consecuencia de los cambios de temperatura, por eso los expertos aconsejan usar humectantes dependiendo del tipo de piel: si es grasosa se recomienda una humectante líquida y si es seca lo mejor es una en crema.
- Los jabones también son muy importantes en el cuidado de la piel: deben ser lo más suaves posible, preferiblemente de avena. Y debe usarse solo en los sitios donde se presente mal olor, como en las axilas, los genitales y los pies, no en los brazos ni en las piernas porque estas áreas tienden a resecarse más.
- Para prevenir enfermedades infecciosas como el paludismo o la fiebre amarilla, las personas deben vacunarse contra estos males si piensan viajar. Se debe cuidar a los niños del rotavirus (que causa diarreas muy fuertes y deshidratación), que se exacerba con los cambios fuertes de clima.
El calentamiento global es el aumento de la temperatura de la Tierra gracias el uso de combustibles fósiles (petróleo, gas natural y metano) y otros productos tóxicos que forman una capa gaseosa en la atmósfera que impiden que el calor proveniente de los rayos del sol salgan, creando así lo que se conoce como efecto invernadero.
Contrario a lo que podría creerse, este efecto es un fenómeno útil y natural producido por la misma Tierra y sin él nuestro planeta se convertiría en una roca congelada con una temperatura alrededor de 20 ºC bajo cero.
A través de los años, los seres humanos han aumentado el efecto invernadero natural debido al incremento de la emisión de gases como el dióxido de carbono (CO2), derivado del uso de combustibles fósiles y la deforestación; los clorofluorcarbonados (CFC) emitidos por aires acondicionados y aerosoles; el metano (CH4) producido por la actividad agropecuaria y la minería; el óxido de nitrógeno (N2O) emitido por el uso de combustibles fósiles y la deforestación; y el ozono (O3) emitido por fotoquímicos y automóviles.
Los gases contaminantes provocan que la energía solar quede atrapada en la atmósfera, y sólo basta una leve modificación de la temperatura, para que se rompa el delicado equilibrio de la naturaleza. Muchos de estos gases han abierto un agujero en la capa de ozono, que es el mecanismo que tiene la atmósfera de la Tierra para filtrar los rayos ultravioletas provenientes del sol. Este agujero ha incrementado 4 veces su tamaño desde 1980.
Adicional a esto, el agujero ha permitido que los rayos solares y las emisiones ultravioleta entren directamente, aumentando el calentamiento y haciendo que lleguen a los seres vivos causando, en algunos casos, mutaciones y en los seres humanos, cáncer en la piel.
Esta situación es muy grave, ya que a medida que el planeta se calienta los cascos polares se derriten. Su derretimiento disminuye la cantidad de calor que puede ser rechazada y por ende la Tierra se calienta cada vez más.
Consecuencias devastadoras
Las consecuencias no serán uniformes geográficamente. Se estima que el ciclo hidrológico se vea alterado por la mayor evaporación del agua, provocando un aumento de las lluvias en todo el planeta, afectando la estabilidad de los bosques tropicales y su diversidad biológica debido a su alto grado de vulnerabilidad a cambios en el equilibrio ambiental.
Otro biosistema que se vería muy afectado serían los arrecifes de coral, ya que contienen una diversidad genética que incluye un tercio de todas las especies de peces que se conocen. La mayor parte de estas especies se encuentran en aguas cuyas temperaturas promedio se aproximan al máximo tolerable sin que se presenten cambios en su medio ambiente.
Este desequilibrio se daría por el aumento del nivel del mar al derretirse los cascos polares y bajar las temperaturas en zonas cálidas; además, estudios predicen que el mar podría aumentar su nivel en 125 metros y sólo se necesitarían 6 metros de aumento para devastar ciudades como Londres y Nueva York.
Tomado de:
http://www.revistanueva.com
http:///www.eltiempo.com/salud/noticias
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